“El cáncer lo hace pensar acerca del valor de su vida”.
Ron Rose, de Bethlehem, ha luchado por sobrevivir toda su vida. Ha pasado por un divorcio, ataques cardíacos, ha sido baleado, apuñalado y golpeado. A los 63 años, está sobreviviendo a un cáncer de pulmón.
“No puede dejar que el cáncer lo ataque”, dice Rose. “Usted debe ir por él. La actitud lo es todo”.
Rose atribuye su optimismo a su fe en Dios y al amor y el apoyo de su familia y amigos. Piensa que la adversidad que ha enfrentado lo ha llevado a ayudar a otros a encontrar alivio y rejuvenecimiento. Planea retomar su ministerio de música para llevar esperanza a los oprimidos.
“No puede cambiar el diagnóstico, pero puede cambiar su forma de reaccionar a él”.
Sobrevivir a un cáncer de mama le ha dado un sentido de libertad a Tammy Miller, una mujer de 45 años proveniente de State College. “Intento algo nuevo todos los días”, dice. “¿Qué es lo peor que podría pasar? Ya he tenido cáncer”.
Su experiencia también le ha dado un nuevo sentido de vitalidad y valorización de cada día, y un ardiente deseo de ayudar a otros. Ha escrito libros y viaja por el país como oradora motivacional, ayudando a los pacientes con cáncer a encontrar fuerza y curación a través del humor.
Siendo una mujer muy espiritual, Miller cree que Dios la usa como medio para llevar mensajes de esperanza a los demás. “Puedo mostrarle a la gente que el cáncer no siempre mata”, dice. “Infórmese, haga preguntas, aférrese a la vida y crea en mantenerse sano; así se sentirá más en control. Hay mucha gente buena deseosa de ayudarlo. Permíta que lo ayuden”.
“Tengo tanta esperanza en tantos aspectos de mi vida”.
Susan Salman (en el centro) ha reconstruido su vida luego de luchar contra un cáncer de colon. Aunque su trabajo y su matrimonio no sobrevivieron a esa batalla, su compasión y determinación son más fuertes que nunca.
Durante su tratamiento, esta mujer de 48 años comenzó a realizar puntillas con adornos de cuentas para canalizar sus sentimientos en forma creativa. Ahora es dueña del exitoso negocio A Queen Bead, donde comparte el arte de la puntilla y mucho más. “Mis amigos fueron una inspiración tan grande para mí que deseo ofrecer eso a los demás”, explica. “Cuando uno se enfrenta con el cáncer, puede ayudar hablar con alguien que ya ha pasado por eso”. Aquí la vemos con sus colegas Beth Botak (a la izquierda) y Maria Di Tullio, otra sobreviviente del cáncer.